POEMA Entre la Noche y el Sol



Entre la Noche y el Sol


¡No soy de los que despiertan con el amanecer!
¿Acaso el sol entiende a los que aman la noche?
Mi voz no sale hasta que el reloj empieza a correr…
Tú duermes tan tranquila, envuelta en paz,
¡mientras yo me pierdo entre sombras sin compás!

Me dices que viva bajo la luz del día,
que cierre los ojos antes de que el cielo se enfríe…
¡Pero dime! ¿En verdad prefieres el sol?
Porque en el fondo sé que te gusta la oscuridad…
A veces, el brillo del sol no es toda la verdad.

¡Amas el amanecer, el aire limpio y la claridad!
Yo, en cambio, persigo las horas que el silencio deja atrás.
Te entregas a la dulzura, al brillo y la calma,
¡mientras yo busco el fuego que sacude mi alma!

Me quedo con mi trago fuerte,
mi café oscuro, el frío de la noche inerte.
Eres demasiado suave para lo que yo quiero,
¡demasiado dulce para este sendero!

Vives con la pureza de un día sin nubes,
mientras yo me pierdo donde la copa de vino se consume.
Tu boca sabe a cielo, tus manos a paz…
¡pero en mis sueños siempre hay algo más!

Eres brillante como la primera luz del día,
pero yo… yo prefiero la sombra que la luna envía.
Si fueras menos perfecta, ¡tal vez te esperaría!
¡Pero sigo siendo el que en la oscuridad camina!

¡Así que dame mi vino directo!
¡Mi café sin azúcar, mi noche sin pretexto!
Eres demasiado para este corazón errante,
¡demasiado dulce para alguien tan distante!

Entre el día y la noche, siempre habrá un lugar,
¡donde tu luz y mi sombra puedan descansar!
Pero mientras tanto… seguiré mi andar.
¡Mientras tú duermes, yo seguiré sin parar!

Comentarios

Entradas populares